«El
Congreso de los Diputados:
Reconoce y respalda
plenamente el tenaz esfuerzo diplomático desplegado por
el Gobierno, en ejercicio de sus facultades
constitucionales, por alcanzar una solución plenamente
satisfactoria de la crisis de Irak, en el marco
institucional de las Naciones Unidas.
Reitera que dicha solución
ha de consistir en el cumplimiento estricto e inmediato de
las sucesivas Resoluciones del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas, tendentes al desarme efectivo y
verificado del régimen de Sadam Husein, mediante la
eliminación de todas sus armas de destrucción masiva, así
como de sus misiles de largo alcance de los que, de forma
indubitada Irak se ha dotado, en explícita vulneración
de las prohibiciones de la Comunidad Internacional.
Advierte que la Resolución
1441 del Consejo de Seguridad constataba que Irak se
encontraba en violación flagrante de sus obligaciones; se
le brindaba una última oportunidad; se manifestaba que la
cooperación insuficiente con Naciones Unidas representaría
una nueva violación; y se advertía a Irak de las «serias
consecuencias» de sus incumplimientos.
Recuerda que, en su
comparecencia ante la Cámara el pasado 5 de febrero, el
Presidente del Gobierno anunció que, pese a la
literalidad suficiente de la Resolución 1441, el Gobierno
español trabajaba para lograr una nueva Resolución del
Consejo de Seguridad, expresiva del más amplio consenso
posible, como instrumento más adecuado para garantizar la
efectividad de la legalidad internacional, en pos de
conciliar la paz y la seguridad.
Recuerda, asimismo, que en
las Conclusiones del Consejo Europeo Extraordinario,
alcanzadas por unanimidad en Bruselas el pasado 17 de
febrero y adoptadas como Resolución por esta Cámara el
pasado 18, cabe leer que «la unidad y firmeza de la
Comunidad Internacional, expresada en la adopción unánime
de la resolución 1441, y el fortalecimiento militar han
resultado esenciales para lograr la vuelta de los
inspectores. Estos factores seguirán siendo esenciales
para conseguir la plena cooperación que buscamos».
Entiende que el borrador de
Resolución depositado conjuntamente por Estados Unidos,
Reino Unido y España, responde a los objetivos de
incrementar la presión sobre el régimen de Sadam Husein
para conseguir su desarme pacífico, conscientes de que la
ejecutoria de doce años de abierto desafío a la
Comunidad Internacional no permite cifrar muchas
esperanzas en la sinceridad de las intenciones del
Gobierno de Irak, en su deber de cooperar total e
incondicionalmente con las inspecciones de Naciones
Unidas, que no pueden prolongarse de forma indefinida.
Manifiesta que España
tiene la posibilidad y la responsabilidad de contribuir
activamente a la solución de la crisis, entendiendo que
forma parte de nuestro interés nacional, la primacía de
una legalidad internacional —fundamento de una paz
duradera, sin riesgos ni amenazas — cuya vigencia y
credibilidad se verían gravemente dañadas si dirigentes
irresponsables, en eventual connivencia con grupos
terroristas y poseedores de armas de destrucción masiva,
puedan desafiar de forma largamente impune los mandatos de
la Comunidad Internacional y erigirse en amenazas ciertas
de la paz y la seguridad.»
Palacio del Congreso de los
Diputados, 26 de febrero de 2003. —Luis de Grandes
Pascual, Portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el
Congreso